Me había olvidado que yo soy Ramsés VII


Jose Alberto Iglesiás – Tanguito

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José Alberto Iglesias nació el 16 de septiembre de 1945 en San Martín, La oportunidad le llegó en 1963, cuando consiguió convertirse en el grupo Los Dukers de Mataderos, que por entonces ya habían conseguido grabar en el sello Music Hall. Por entonces, sus amigos del barrio habían empezado a llamarlo Tanguito porque bailaba muy bien el rock’n’roll y le decían, en broma, “báilate algo, Tanguito”.
En la primavera de 1963, Tanguito hizo su debut discografico como cantante y lider de Los Dukes. Con tan solo 18 años, grabó el tema “Decí por qué no querés”, de Palito Ortega y Dino Ramos, y otro de su autoria, “Mi pancha”. A fines de enero del 1964 apareció una nueva obra discográfica de Los Dukes. El simple incluía los temas “Carnaval carnaval” de Ball y Roger (en versión en español de Santos Lipesker) y “Maquillada” de Freddie Cora. Tanguito se entusiasmó con una posibilidad de hacer una grabación como solista, a partir de un contacto que un nuevo amigo suyo, Horacio Martínez, había logrado en el sello RCA Víctor. Entonces renunció a Los Dukes. Pero no llegó a grabar en ese momento en RCA con el nombre artístico que ya había escogido, Ramsés VII. Lo que sí consiguió, por su amistad con Martinez, fue llegar a un lugar en el comenzaba a cocinarse la música que después se llamaría rock nacional: La Cueva de Pueyrredón.

Sus días en La Cueva

En 1965, Tanguito y su amigo Horacio Martínez comenzaron a frecuentar La Cueva, en el barrio de Recoleta. Originalmente llamado La Cueva de Pasarotus, antes había sido un cabaret, conocido como Jamaica por un tiempo y luego como El Caimán. El club, ubicado en Pueyrredón 1723 casi Juncal, iba a convertirse en la cuna del rock argentino, con futuros iconos de la musica como Moris, Sandro, y Litto Nebbia, que compartían un primer plano con otras figuras tales como los poetas Pipo Lernoud, Miguel Grinberg y Miguel Abuelo.

la cueva

A finales de diciembre de 1966, algunos músicos que frecuentaban La Cueva como Moris, Tanguito, Morgan X y Los Seasons, junto con otros como Bob Vincent y Susana, a iniciativa de Miguel Grinberg, llevan a cabo una serie de conciertos denominados Aquí, allá y en todas partes, que tuvieron lugar en el Teatro de La Fábula. En estos conciertos, Tanguito interpretaba dos clasicos del rock’n’roll: Tutti frutti de Little Richard, y Perro feroz de Leiber y Stoller, ambos popularizados por Elvis Presley.

Despues de La Cueva, los músicos terminaban la noche caminando por la avenida Pueyrredón y yendo a desayunar todos juntos en en el café “La Perla del Once”, ubicado en Jujuy y Rivadavia, frente a la plaza Miserere. De hecho, fue en ese mismo bar donde Tanguito empezó a componer “La Balsa”, junto con Litto Nebbia. Según la historia, la canción se compuso en el baño del bar, allí Tanguito entona la estrofa “Estoy muy solo y triste en este mundo de mierda”. Finalmente prevalece la estrofa “Estoy muy solo y triste aquí en este mundo abandonado”. Otras versiones de la historia, en cambio, aseguran que con Pajarito Zaguri escucharon el bolero La Barca y esas estrofas lo inspiraron.

Los Gatos Salvajes, liderados por Litto Nebbia, grabaron “La Balsa”, el 19 de junio de 1967, en una sesión de prueba para el sello RCA. Más tarde, el 3 de julio, el sello Vik publicó el primer simple de Los Gatos con “La Balsa” y “Ayer nomás”, de Moris y Pipo Lernoud.

La interpretacion de Tanguito de “La Balsa” no fue grabada inmediatamente. Sin embargo, en el programa de televisión Sábados Circulares (conducido por Nicolás Mancera) se invita a algunos músicos a cantar en los estudios de Canal 13, entre ellos Tanguito. Y en esta oportunidad pudo interpretar, entre otros temas, su versión de “La Balsa”.

El 18 de enero de 1968, Tanguito, acompañado de la orquesta de Horacio Malvicino, grabó dos temas propios para el sello RCA: “La princesa dorada” (escrita por Tanguito y Pipo Lernoud) y “El hombre restante” (escrita por Tanguito y Javier Martínez). El 4 de abril se editó el simple de Ramsés VII con los dos temas que Tanguito había grabado en enero. Debido al poco apoyo promocional de la compañía, la edición fue un fracaso comercial.

tango

La balsa

El 19 de junio de 1967, Los Gatos grabaron “La Balsa” en una sesión tomada en carácter de prueba por el sello RCA. Anteriormente, el grupo había rendido un primer examen el 27 de abril, con el tema Ayer nomás de Moris y Pipo Lernoud (con letra modificada por Nebbia). El 3 de julio, el sello Vik, subsidiario de RCA, publicó el primer simple de Los Gatos con “La Balsa” y Ayer nomás. Veinte días después se cerró La Cueva, que venía siendo víctima de un despiadado acoso policial, con allanamientos cotidianos.

El 21 de setiembre, por iniciativa de Pipo Lernoud, se concretó la presentación formal de los hippies de Buenos Aires, en una reunión celebrada en Plaza San Martín. En rigor, se trató de un intento de oficializar de alguna forma la existencia de los pelos largos, para detener la persecución de que ya eran objeto los jóvenes que lo usaban. Esa tarde, Tanguito cantó en el centro de una ronda. Interesados por la colorida novedad, algunos medios periodísticos se dieron por enterados de la existencia de los melenudos porteños. El programa Sábados Circulares que conducía Nicolás Mancera invitó a los hippies alestudio de Canal 13, y así Tanguito pudo cantar varios temas ante las cámaras. Entre ellos, La balsa.

en la lleca

La princesa dorada

El 18 de enero de 1968, en días en que “La Balsa” era la canción más difundida y vendida del verano, Tanguito grabó dos temas propios en los estudios RCA, acompañado por la orquesta de Horacio Malvicino. Esos registros -La princesa dorada, escrito en colaboración con Pipo Lernoud, y “El hombre restante”, coautoría con Javier Martínez- fueron los únicos que realizó profesionalmente como solista. El 4 de abril fue editado el simple de Ramsés VII por el sello RCA Víctor con los dos temas que Tanguito había grabado en enero. Pero sin apoyo de difusión de la compañía, y sin interés visible de su responsable porque se conociese suficientemente, la edición tuvo poco vuelo y fue un fracaso comercial. En ese momento podría ubicarse el final de sus días buenos.

josealberto

La caída

A mediados de 1968, Tanguito tomó contacto con las jeringas y las anfetaminas inyectables. Hasta ese momento sólo había probado pastillas para no dormir y ocasionalmente marihuana. A esa altura de su vida, había cambiado sus amistades. Si bien mantenía cierto contacto con sus viejos compañeros de La Cueva, sus relaciones más estrechas las mantenía con gente que había conocido en el divague en las plazas y en los bares.

Con los brazos perforados por tantos pinchazos, Tanguito grabó algunas canciones entre 1969 y 1970, en los estudios TNT donde Manal, Moris y Vox Dei, entre otros, estaban registrando sus primeros trabajos para el sello Mandioca conducido por Jorge Alvarez, Pedro Pujó, Rafael López Sánchez y Javier Arroyuelo. Tanguito era parte del staff artistíco de Mandioca en forma tácita. Esos registros fueron hechos sin mayor cuidado con el único acompañamiento de su guitarra acústica, al parecer como boceto para que se pusiera en marcha la producción de un álbum. Pero ese trabajo elaborado nunca se pudo hacer.

En verdad, Mandioca publicó una canción de aquellas grabadas en TNT por Tanguito, Natural, posiblemente la más lograda en cuanto a la interpretación, que fue incluida en el compilado Pidamos peras a Mandioca que salió a la venta a fines de la primavera de 1970. Este LP también presentaba temas como Elena de Manal, Muchacho de Moris, Niño de color cariño de Alma y Vida, Verdes prados de Billy Bond y Nunca sabrás de Pappo, entre otros.

Poco significó para Tanguito aquella inclusión en el disco. El vagabundeo y las detenciones fueron cada vez más continuos. La persecución policial fue despiadada con él, y por eso muchas veces sus huesos fueron a dar a la cárcel de Devoto, acusado de contravenir edictos Policiales como los de ebriedad, mendicidad y vagancia, y disturbios en la vía pública.

Después de una de esas numerosas detenciones, en febrero de 1971, llegó a ser presentado por la división Seguridad Personal de la Policia Federal como cabecilla de una banda de narcotraficantes. En aquellos días comenzó una serie de periódicas reclusiones en la Unidad Penitenciaria del Hospital Borda, donde por otro lado se había puesto en marcha un servicio de atención a drogadictos. Luego de un período de meses tras las rejas, en el que fue sometido a tratamientos con electroshocks y shocks insulínicos que prometían cortar de cuajo el síndrome de abstinencia a las anfetaminas, en mayo de 1972 fue trasladado a la Unidad 13 del mismo centro asistencial, destinada a la internación de enfermos mentales.

De aquel siniestro lugar, Tanguito se escapó una madrugada. Unas horas después, a las 10.50 de ese día, el 19 de mayo de 1972, murió bajo las ruedas del tren del Ferrocarril San Martín, pocas cuadras antes de la estación Palermo. Era el tren que podría haberlo llevado de regreso a su casa en Caseros City. Ningún diario publicó su muerte.

En 1973, el sello Talent conducido por Jorge Alvarez y que actuaba como heredero directo de Mandioca, lanzó a la calle el álbum Tango con las desprolijas grabaciones que había hecho Tanguito en TNT.

En el verano de 1993, junto a otros discos históricos del rock nacional como 30 minutos de vida de Moris, el doble Manal de Manal, Desatormentándonos de Pescado Rabioso y Películas de La Máquina de Hacer Pájaros, apareció Tango en compact disc. La tirada de dos mil emplares se agotó de inmediato.

colgado

Las Grabaciónes

Hubo un tiempo que se le dió por andar por la calle con una gorra de baño. Luego en vez de los jeans se le dió por usar una malla de baile.

 

Los Gatos grabaron La Balsa y Tango cobró meses después, por su autoría, una buena cantidad de dinero en concepto de regalías. Entusiamado salió a comprarse de todo: jeans, botas, camperas, camisas, dos guitarras (una se la quedó él, la otra se la regaló a Daniel Irigoyen de Los Mentales) y muchos discos.

 

Fue famoso el asunto de los taxis. Los tomaba sin tener dinero para pagarlos, cuando llegaba a destino salía corriendo. O si no entraba al domicilio y le hacía pagar el taxi al dueño de casa. Tenía una rara facilidad para pedir plata. Una vez Tango no tenía un peso y desafió a sus amigos que le pediría dinero a un agente de policía. Se le acercó, lo parló y al rato el agente le dijo “Tomá Iglesias” con ese dinero compartió un sanguchito con sus amigos en La Perla del Once. Su “prestame cien pesitos” fue famoso en el grupo. Muchas veces entraba a un bar, miraba chicas, hablaba y cuando el mozo se acercaba, le preguntaba: “Tiene café?” “Sí” “Ah, bueno gracias” y se iba.

 

Dicen que una vez Tango iba en el colectivo de la línea 5, cuando se bajó se dió cuenta de que se había olvidado la guitarra arriba. tomó el colectivo que venía detrás y le ordenó: “seguí a ese que va adelante!!!”

 

colores

Tango siempre quiso grabar y pocas veces pudo hacerlo. Sus amigos recuerdan que siempre estaba por “hacer un acetato”. Una vez su madre le dio mil pesos y grabó su acetato, y con su disco de demostración recorrió varias grabadoras. Nadie le prestó atención. Jorge Alvarez (dueño del sello Mandioca) uno de los primeros productores discográficos del rock nacional, siempre quiso que Tango grabara así que le alquiló un paquete de horas de grabación par comenzar a hacer su disco. Incluso su tema “Natural” fue editado en una recopilación llamada”Pidámos peras a Mandioca” La revista “La Bella Gente” en su numero 13 de diciembre de 1970 dijo del tema de Tango: “Tanguito logra acá, posoblemente por primera vez, llevar al disco toda la autenticidad y el feeling con que solía cantar en las plazas de Buenos Aires. Es la revelación de este disco: “Natural” es un tema simplísimo y muy hermoso: Tango -algo ronco, lo cual le queda muy bien- tiene un mensaje musical nuevo y algunas otras cosas para decirnos. Merece ser escuchado”

disco

 

La Pricesa Dorada / El Hombre Restante

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La princesa dorada
Tanguito. Pipo Lernoud, Tanguito

 

La dorada princesa del verano entre los iluminados,
su sol amarillo, caleidoscopio de hojas de oro,
y lágrimas que ríen.
El tiempo se detiene y cuando nadie maneja el aire,
una magia nueva se produce, una magia nueva,
una balsa nueva.

 

Yo no estoy aquí, sólo mi sonrisa me delata
pero yo miro desde todas partes a la princesa
que se mueve entre estrellas de corderoy azul
con la soltura de quien no tiene errores.

 

Ellos le hablan y la contestación
es sólo brillo de los ojos.
La princesa se da vuelta como un guante
y sigue sin adentro ni afuera.

 

Cuando la princesa habla, vos la oís en tu mente,
y el fauno se despierta y brilla una danza,
una danza roja, desconocida pero eterna.

calle02

El hombre restante
Tanguito. Javier Martínez , Tanguito

 

La guerra terminó
y todo feneció
yo sé que ya jamás
vera aquí el amor.

 

El sol volvió a salir

 

sin ver qué pasa aquí
el hombre sin saber
destruyó lo que hizo él.

 

Yo soy el que aquí queda
lo que resta de este mal
no sé cómo el destino
me obligó a superar
el caos de la guerra
y quedar aquí en la tierra
para ver esto y llorar.

 

La guerra terminó
y todo feneció
y todo feneció.

tangocd

disco

TANGO (el disco)

01.Natural
02.Todo el día me pregunto

03.Despertar en un Refujio Atómico
04.Diamantes de espuma
05.Amor de Primavera
06.Jinete
07.Balada de Ramses
08.La Balsa

Descarga Aqui : (de : )

 

Sus restos descansan en el nicho 73 del cementerio de San Martín. En la fila de arriba, mas cerca del cielo que muchos.

 

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